EcoCiudad Bogotá 2028: de un mapa de votos a un proyecto de ciudadanía

EcoSociedad es más que un proyecto de gobierno o un programa de una administración. Es un proyecto de largo plazo de construcción social y cultural que busca formar ecopersonas, ecofamilias y ecocomunidades como base de una sociedad capaz de vivir en equilibrio con la vida y la naturaleza. Será posible?

Portal Ecológico Sxxi.net · Ecopolitica – EcoSociedad

1. Lo que dicen los datos (Registraduria Nacional)

Cuando una campaña nace de una consulta interna, el primer insumo estratégico no es la intención de voto en las encuestas nacionales, sino algo más terco y más útil: el mapa real de dónde ya hay una base, dónde hay que construirla y dónde el mensaje simplemente no ha llegado. Los resultados de José Darío Salazar Ramos en la consulta interna del PH en 2025 —2.323 votos distribuidos en las veinte localidades de Bogotá y desagregados hasta el nivel de puesto de votación— ofrecen exactamente ese mapa. Leídos con rigor, y puestos en diálogo con el proyecto de EcoCiudad y Ecosociedad, permiten trazar una hoja de ruta programática que trascienda el discurso genérico sobre sostenibilidad y aterrice en las UPZ, los puestos y las localidades concretas donde se decide una alcaldía. Son votos de ciudadanos conscientes de pensamiento critico, criterio libre e identificados con el camino de una ecosociedad.

Los resultados de José Darío Salazar Ramos en la consulta interna del PH en 2025 suman 2.323 votos: 2.296 en las veinte localidades, 26 en el puesto censo de Corferias (Feria Exposición) y 1 en la cárcel distrital. Estos dos últimos puestos no están asignados a ninguna localidad, por eso el subtotal de localidades es menor. Todos los porcentajes se calculan sobre los 2.323 votos.

Votos por localidad

Un núcleo occidental. Engativá (320), Kennedy (289), Suba (266), Bosa (216) y Ciudad Bolívar (180) suman 1.271 votos, el 54,7% del total. Son localidades de alta densidad, con presión sobre humedales y rondas hídricas y poco espacio público verde por habitante.

Un segundo anillo que el análisis anterior no destacó. Usme (129), Rafael Uribe Uribe (124), San Cristóbal (117), Fontibón (114) y Puente Aranda (108) suman 592 votos, el 25,5%. Solo el surorient (Usme, Rafael Uribe Uribe y San Cristóbal) aporta 370 votos, el 15,9%: una base mayor que la de Bosa (216) y comparable a la de Suba (266), con una agenda propia de quebradas, cerros y borde urbano.

Un centro y un norte con presencia simbólica. Chapinero (33), Teusaquillo (80), Barrios Unidos (41), Mártires (31) y Candelaria (18) suman 203 votos, el 8,7%. Si se añaden Usaquén (77) y Santa Fe (47), el conjunto del centro ampliado y el norte llega a 327 votos, el 14,1%. Son localidades pequeñas en población pero decisivas en la conversación pública.

Sumapaz, un solo voto. No es una debilidad electoral, porque es la localidad menos poblada, sino la mayor oportunidad simbólica: es la única localidad enteramente rural del Distrito y la que sostiene buena parte del argumento hídrico de la ciudad.

Puestos con 10 votos o más

Dos lecturas de los puestos. La Española (Engativá) aporta 72 votos: el 3,1% del total y el 22,5% de Engativá. Es una red local fuerte, pero también una dependencia. El dato más revelador es otro: los 24 puestos con 10 votos o más suman 357, el 15,4%. El 84,6% restante está repartido en puestos de 9 votos o menos. Es decir, la base no es un puñado de bastiones sino una presencia delgada y extendida por toda la ciudad, y ahí está tanto la oportunidad (ya existe en todas partes) como el desafío (no está consolidada en ninguna).

Corferias, el segundo puesto. El puesto censo de Corferias (Feria Exposición), que no pertenece a ninguna localidad, aportó 26 votos, el 1,1%: sería el segundo puesto con más votos de toda la consulta, por encima de Portal Usme (19). Al ser un puesto censo, probablemente reúne votantes de distintas localidades; conviene confirmarlo. La cárcel distrital aportó 1 voto.

Un límite que conviene decir con claridad. 2.323 votos en una consulta interna miden la base organizativa de una propuesta, no su fuerza en una elección abierta, donde votan millones. Estos números sirven para decidir dónde construir, no para proyectar resultados. Y todavía no se pueden cruzar con UPZ: eso requiere ubicar cada puesto en el shapefile que publica la Secretaría Distrital de Planeación, y es la siguiente tarea técnica.

2. De candidatura a proyecto de ciudad

Un proyecto para la Alcaldía de Bogotá no puede ser el programa de una persona: tiene que ser un acuerdo de muchas. Por eso proponemos desde EcoSociedad como un proyecto abierto: un borrador público que la ciudadanía pueda leer, criticar y corregir antes de que se convierta en programa de gobierno.

La razón es práctica. Una agenda ecológica que solo habla de sostenibilidad en abstracto se queda en eslogan; la que aterriza en un humedal, una quebrada, una plaza de mercado o una huerta de barrio se vuelve identificable. Y esa agenda dialoga con lo que ya revisamos: el derecho de las personas a participar, la soberanía y la seguridad alimentaria, y la necesidad de que las peticiones ciudadanas lleguen a transformar decisiones y no solo a recibir respuestas.

3. Los seis ejes de EcoCiudad Bogotá

Una Ecociudad construida por la ciudadanía con 6 brazos iniciales

1. Agua y humedales (noroccidente y suroccidente). Recuperación participativa de las rondas hídricas de humedales como Jaboque, Córdoba, La Vaca y Tibanica, con comités barriales que ya existan alrededor de los puestos donde hay red social: La Española, Garcés Navas, Parque Fundacional de Suba.

2. Páramo y pacto rural-urbano (Sumapaz, Usme, Ciudad Bolívar). Convertir la ruralidad bogotana en eje del proyecto: protección del páramo y del agua, economía campesina y circuitos cortos de alimentos que lleguen a la ciudad.

3. Del campo a la mesa. Mapa abierto de huertas, plazas de mercado, mercados campesinos y productores de la región; compostaje comunitario; reducción del desperdicio; y diálogos entre tres generaciones (la señora, el joven y el adulto mayor) para recoger saberes y propuestas.

4. Aire y corredor industrial (Kennedy, Fontibón, Puente Aranda). Arbolado urbano, movilidad activa y control de emisiones en las zonas donde la contaminación se siente más de cerca, con metas medibles por localidad.

5. Surorient y cerros (Rafael Uribe Uribe, San Cristóbal). Una agenda propia para quebradas, cerros orientales y borde urbano, un territorio que concentra el segundo gran bloque de votos y suele quedar entre el centro y el sur en la conversación pública.

6. Participación 2.0. Llevar «Bogotá te escucha» más allá de la petición: presupuestos participativos, procesos deliberativos permanentes, llegada activa a quienes casi no reclaman y un tablero público que muestre qué cambió gracias a cada propuesta ciudadana.

4. Siete pilares de ciudad, con hilo ecológico

Los ejes anteriores son la identidad del proyecto, pero una alcaldía se juzga también por lo que resuelve en la vida diaria. Por eso proponemos siete pilares, en este orden, y cada uno con la misma lógica: qué propone, cómo se conecta con la agenda ecológica y cómo se mediría.

Los pilares que son transversales a la ciudad

Una advertencia de competencias. La Alcaldía no lo decide todo: la Policía Nacional y buena parte del sistema de aseguramiento en salud dependen del Gobierno nacional, y grandes obras de transporte se cofinancian. Esta propuesta separa lo que la ciudad puede hacer por sí misma, lo que debe coordinar y lo que debe exigir. Las ideas siguientes son propuestas de trabajo, sin costos ni metas numéricas definidas.

1. Salud: salud ambiental y de proximidad. Cruzar los datos de calidad del aire, ruido y ambiente con los de salud respiratoria por localidad para ver dónde el entorno enferma más. Fortalecer la atención primaria cerca del hogar, con prioridad para el adulto mayor, la prevención y la salud mental. Llevar viveros, huertas y alimentación saludable a centros de salud y colegios, y aprovechar los parques y humedales como espacios de bienestar. Cómo se mediría: tiempos de atención, cobertura de visitas domiciliarias e indicadores respiratorios por localidad.

2. Educación: ambiental, técnica y ciudadana. Que cada colegio público tenga un proyecto ecológico vivo, con huerta, compostaje y observación del humedal o la quebrada cercana. Ofrecer formación técnica verde para jóvenes (cuidado de arbolado, agricultura urbana, reciclaje, eficiencia energética), en alianza con instituciones como el SENA. Abrir formación digital y en derechos ciudadanos para adultos, incluidos los mayores. Cómo se mediría: colegios con proyecto ecológico activo, jóvenes en formación técnica y permanencia escolar.

3. Seguridad: prevención, entornos y datos. El alcalde es primera autoridad de policía de la ciudad, aunque la fuerza pública sea nacional, y puede actuar en lo que sí maneja: iluminación, mantenimiento de parques y rondas, frentes de seguridad barriales, programas de deporte, cultura y empleo para jóvenes, y atención a la violencia contra las mujeres. La agenda ecológica complementa, no reemplaza, la acción policial y judicial. Un parque bien cuidado y bien iluminado ayuda, pero no basta. Cómo se mediría: percepción de seguridad y denuncias por cuadrante, con datos abiertos y comparables.

4. Movilidad: caminar, pedalear y viajar mejor (ver capítulo 5, «La nueva ciudad con Metro»). Andenes accesibles, ciclorrutas conectadas y seguras, mejor integración con el transporte masivo y los alimentadores, flota eléctrica donde sea viable y zonas de bajas emisiones en el corredor industrial, con logística de carga más limpia. Pensar la ciudad también para quienes caminan despacio: adultos mayores y personas con discapacidad. Cómo se mediría: tiempos de viaje, siniestralidad vial y proporción de viajes a pie, en bicicleta y en transporte público.

5. Espacio público: más verde y más vida común. Recuperar parques de bolsillo, ampliar andenes, sembrar y mantener arbolado, y proteger las rondas de humedales y quebradas. Revitalizar las plazas de mercado y habilitar mercados campesinos periódicos. Sobre el comercio informal, buscar acuerdos concertados que respeten su sustento sin sacrificar el uso de andenes y parques. Cómo se mediría: espacio público efectivo por habitante y supervivencia de los árboles sembrados.

6. Cultura ciudadana: la tradición bogotana, con mirada ambiental. Bogotá ya tiene una experiencia reconocida en cultura ciudadana. La propuesta es renovarla con hábitos concretos: separar en la fuente, cuidar el humedal del barrio, respetar al peatón, la bicicleta y el transporte público. Crear «embajadores de barrio» y espacios de diálogo entre la señora, el joven y el adulto mayor, y usar medios alternativos y comunitarios para contar lo que ocurre en cada territorio en lenguaje claro. Cómo se mediría: encuestas de percepción y participación en jornadas barriales.

7. Apoyo a empresas asociativas: economía con territorio. Impulsar cooperativas y asociaciones de recicladores, campesinos, jóvenes y mujeres cuidadoras. Acompañarlas con formación en gestión, asistencia técnica y acceso a financiación, y abrirles las compras públicas: alimentos de campesinos para comedores y colegios, y servicios de mantenimiento verde para asociaciones locales. Es el pilar que conecta la agenda ecológica con el empleo, una de las mayores preocupaciones ciudadanas. Cómo se mediría: asociaciones formalizadas que sigan activas pasados dos años y proporción de compras públicas a organizaciones locales.

5. La nueva ciudad con Metro

La Alcaldía 2028 será la primera que gobierne con la Línea 1 del Metro lista para funcionar. Según los reportes oficiales, la obra alcanzó el 82,33% de avance al cierre de agosto de 2026, con 18 kilómetros de viaducto construidos de un trazado de 23,9 kilómetros y 16 estaciones, desde el patio taller en Bosa hasta la calle 72 con avenida Caracas. Ya han llegado 17 de los 30 trenes previstos. El cronograma contempla la marcha blanca en septiembre de 2027 y se ha mencionado el 15 de marzo de 2028 como fecha prevista para recibir pasajeros; son fechas que pueden cambiar y que conviene consultar siempre en los canales de la Empresa Metro.

Esto cambia la pregunta del próximo gobierno, que puede ser EcoSociedad. Ya no será si habrá metro, sino qué ciudad se construye alrededor de él. Un metro bien integrado reduce tiempos de viaje y emisiones; uno mal integrado se vuelve una línea aislada rodeada de congestión, andenes rotos y alimentadores insuficientes.

Una red, no una línea. El Metro es la columna vertebral, y el resto del sistema debe alimentarla: TransMilenio, buses zonales, alimentadores eléctricos, ciclorrutas, andenes y estacionamientos de integración, con una tarifa y una información comunes. La Alcaldía actual ya adoptó, mediante el Decreto 229 de 2026, la estrategia «Ondas Metropolitanas» para fortalecer el espacio público y la conexión peatonal alrededor de la Línea 1. Nuestra propuesta es continuarla, ampliarla y evaluarla con la ciudadanía.

Pirámide invertida de la movilidad

Cada modo con su lugar. Proponemos ordenar la movilidad con un criterio de cuidado: quien está más expuesto y contamina menos va primero, sin excluir a nadie.

  • Peatón: andenes continuos y accesibles, cruces seguros, iluminación y rutas de caminata hacia cada estación, pensadas también para adultos mayores, niños y personas con discapacidad.
  • Biciusuario: ciclorrutas conectadas con las estaciones, bicicleteros vigilados y seguros, y señalización clara en los cruces.
  • Metro y transporte público: integración tarifaria y de información, alimentadores eléctricos y frecuencias confiables entre el Metro, TransMilenio y los buses zonales.
  • Moto: reconocer que millones de personas trabajan y se movilizan en moto. Propuesta: formación en seguridad vial, cascos y elementos de protección, parqueaderos seguros en estaciones y control firme a la imprudencia, sin estigmatizar al motociclista.
  • Carro: uso racional y no prohibición. Parqueaderos de integración en los extremos del sistema, estímulos al carro compartido y al vehículo eléctrico, y zonas de bajas emisiones donde el aire más lo necesita.

Estaciones como nodos de vida urbana. Cada estación puede ser más que un lugar de paso: espacio público arborizado, mercado campesino periódico, bicicleteros, información ciudadana y oportunidades para las empresas asociativas de la zona. Ese es el punto donde se encuentran la agenda ecológica, el empleo y el barrio.

El territorio de esta propuesta. Los extremos de la línea, Bosa y la calle 72, y la zona de Kennedy y Puente Aranda coinciden con territorios donde la consulta mostró presencia. Es una oportunidad de construir propuestas barrio a barrio alrededor de las estaciones, con la ciudadanía que va a usarlas.

6. Siete territorios, siete tareas

ClústerLocalidadesVotosPesoTarea prioritaria
Humedales del noroccidenteEngativá, Suba58625,2%Consolidar red de puestos medianos y comités de humedal
Suroccidente metropolitanoKennedy, Bosa50521,7%Humedales, espacio público y agricultura urbana
Páramo y borde surCiudad Bolívar, Usme, Sumapaz31013,3%Pacto rural-urbano y presencia real en Sumapaz
Surorient y cerrosRafael Uribe Uribe, San Cristóbal24110,4%Agenda de quebradas y borde urbano
Corredor industrialFontibón, Puente Aranda2229,6%Aire, arbolado y empleo verde
Centro ampliado y norteSanta Fe, Teusaquillo, Usaquén, Barrios Unidos, Chapinero, Mártires, Candelaria32714,1%Agenda pública con aliados académicos y gremiales
Río Tunjuelo y centro-surTunjuelito, Antonio Nariño1054,5%Cuenca del río y espacio público
Puestos especialesCorferias (puesto censo) y cárcel distrital271,2%Entender y fidelizar el voto sin localidad asignada
EcoSociedad, parte con una apuesta local de apoyo interno del Pacto Histórico

Los porcentajes están calculados sobre los 2.323 votos de la consulta. Los clústeres son una propuesta de trabajo, no una división oficial y son como ejemplo de proyección.

7. Ruta de construcción ciudadana

  1. Mesas por clúster. Reuniones abiertas en cada territorio, no solo con la base sino con juntas de acción comunal, colegios, organizaciones ambientales, campesinas y de jóvenes.
  2. Mapa abierto. Una plataforma pública, mantenida por el Portal Ecológico Sxxi.net, (medio alternativo que difunde la propuesta) donde cualquiera pueda ubicar humedales, huertas, mercados, árboles y problemas ambientales.
  3. Borrador público. Publicar el programa en lenguaje claro y recoger comentarios durante un periodo definido.
  4. Devolución de resultados. Mostrar qué se incorporó, qué no y por qué. Así se aprende de la lección que ya vimos con la participación ciudadana: la gente confía cuando ve que su voz cambió algo.
  5. Metas por puesto. Replicar el modelo de La Española en al menos tres puestos más por localidad prioritaria, con metas medibles puesto por puesto y no solo por localidad.
  6. Cruce con UPZ. Geocodificar los puestos para pasar de la escala de localidad a la del barrio, donde sea necesario implementar acciones ecológicas

8. Lo que este proyecto debe demostrar

En Bogotá la conversación pública suele estar dominada por la seguridad, la movilidad y el empleo. Un proyecto ecológico que no dialogue con esas preocupaciones corre el riesgo de parecer ajeno. La respuesta no es abandonar la agenda ambiental, sino mostrar cómo la atiende: empleo verde en el corredor industrial, espacio público arbolado y bien iluminado que también sea más seguro, movilidad activa que reduzca tiempos y emisiones, y economía campesina que abarate y asegure el alimento.

También deberá mostrar que cada propuesta tiene responsables, plazos, presupuesto y formas de medir avances. Quien quiera defender o cuestionar el proyecto debería poder hacerlo con cifras. Esa es la apuesta de fondo de EcoCiudad y EcoSociedad: que el agua, el aire, la tierra y el alimento no sean temas de nicho ni de una sola localidad, sino el hilo que cosa una ciudad hoy dividida entre el centro que opina y la periferia que resiste.

9. Una invitación abierta: a quienes ya caminaron este camino

Este proyecto no nace para unir voces y sumar acciones. Por eso, desde EcoSociedad a través de Sxxi.net extendemos una invitación respetuosa y directa a quienes han dado la cara por las ideas de cambio en Bogotá y en el país. Estamos comprometiod con la Consulta interpartidista, superando las prácticas que criticamos, como la de compra de votos y el gamonalismo de izquierda, que tando daño a hecho en el ejercicio del poder ganado tanto a nivel nacional como regional.

A quiénes. A Senadores, Representantes, excandidatos y excandidatas a Cámara y Senado; concejales y concejalas de Bogotá; y a ediles y edilesas de las juntas administradoras locales, del Pacto Histórico y demás partidos o movimientos que tengan identidad con este propósito; y también a los líderes y lideresas sociales, sindicales, ambientales, campesinos y juveniles, organizaciones de mujeres, personas en condición de discapacidad y pensionados, a que sostienen estos procesos desde los barrios y las veredas.

Por qué ahora. Porque la ciudad que viene tiene un Metro por estrenar y una oportunidad de pensar su futuro con calma: agua, aire, tierra, alimento, movilidad y vida digna. Porque el mapa de la consulta muestra una presencia extendida pero segura, en más de setecientos puestos de toda la ciudad: hay semilla en todas partes, y falta sumar para consolidarla. Y porque Bogotá merece que quienes comparten un horizonte de justicia social y ecológica dejen de sumar por separado y empiecen a construir juntos.

Qué proponemos.

  1. Una mesa programática abierta, sin exigir renuncia a banderas, partidos ni identidades, donde cada persona aporte su experiencia legislativa, concejal y local.
  2. Reglas claras de convivencia: decisiones por consenso, voceros rotativos, transparencia en la información y rendición de cuentas.
  3. Un programa construido con la ciudadanía, con los siete pilares, los seis ejes y la ciudad del Metro como base, y abierto a mejorar.
  4. Metas territoriales compartidas, puesto a puesto y barrio a barrio, para que ninguna localidad quede por fuera.
  5. Una conversación honesta sobre la forma jurídica y política (coalición, avales, firmas o la figura que corresponda), definida con asesoría y con respeto a los estatutos de cada organización.

Lo que no es. Esta invitación no es una candidatura impuesta ni un acuerdo ya cerrado, y no compromete a ningún partido ni persona sin su decisión libre. Es una puerta abierta y una mesa con sillas disponibles.

Lo que sí es. Es una oportunidad de demostrar que quienes hemos hablado de transformar la ciudad pueden también ponerse de acuerdo para gobernarla bien. Es una de las formas más creíbles de convencer a quien aún duda. A cada quien le corresponde decidir si se suma; a nosotros, tener la mesa lista.

Para sumarse o conversar: Eccosdocied2200@gmail.co WhatsApp de contacto de EcoSociedad / Sxxi.net].

Resumen de cifras

DatoValor
Votos de la consulta interna PH 20252.323
Núcleo occidental (5 localidades)54,7%
Segundo anillo (5 localidades)25,5%
Surorient (Usme, Rafael Uribe Uribe, San Cristóbal)15,9%
Eje centro-norte (5 localidades)8,7%
Puesto La Española sobre el total3,1%
Puestos con 10 votos o más (24 puestos)15,4%
Votos en puestos con 9 votos o menos84,6%
Puesto censo Corferias1,1%

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*