¿Por qué Alpina se vincula a la Economía Circular en la cuenca del Río Bogotá?

• La empresa de alimentos se encuentra entre las 50 empresas líderes del país, según el Informe de Sostenibilidad 2025 de Forbes Colombia.
• Más del 50 % de la electricidad que consume proviene de fuentes renovables certificadas, gracias a su planta de biogás y a los más de 4.600 paneles solares instalados en Sopó.
• La vinculación de la industria de lácteos al programa de Entornos Sostenibles consolida el rol de la empresa ancla para integrar procesos de sostenibilidad corporativa con su la cadena de valor.

Sxxi.net- Ecosociedad- CAR. En un paso significativo hacia la transformación ambiental, la empresa colombiana Alpina, líder en el sector lácteo con operaciones principales en Sopó, Cundinamarca, se ha integrado a la estrategia «Entornos Sostenibles a través de la Economía Circular» en la cuenca del río Bogotá. Esta iniciativa, impulsada por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), busca acelerar la transición hacia modelos productivos más sostenibles, contribuyendo a la recuperación de uno de los ríos más importantes del país. Pero, ¿por qué Alpina decidió unirse a este esfuerzo?

El Contexto: La Cuenca del Río Bogotá y sus Desafíos

La cuenca del río Bogotá abarca 45 municipios de Cundinamarca y la zona rural del Distrito Capital, representando un territorio vital para Colombia. Esta área concentra el 80% de las empresas de Cundinamarca, el 41% de la industria nacional y contribuye con más del 25% al PIB del país. Sin embargo, enfrenta graves problemas ambientales: genera 587.000 toneladas de residuos sólidos al año y demanda el 21% del consumo industrial de agua a nivel nacional. El río Bogotá, históricamente contaminado por vertimientos industriales, agrícolas y urbanos, ha sido objeto de esfuerzos de recuperación durante décadas. La economía circular surge como una solución clave, promoviendo el reúso de recursos, la reducción de residuos y la eficiencia energética para mitigar estos impactos.

La estrategia «Entornos Sostenibles», coordinada por el Centro de Ciencia y Tecnología de Antioquia (CTA) y alineada con el Plan de Acción Cuatrienal (PAC 2024-2027) de la CAR y el Plan de Ordenación y Manejo de la Cuenca (POMCA), busca transformar la relación de las empresas y comunidades con el río. Su enfoque no es individual, sino en cadenas de valor: empresas «ancla» como líderes que integran a sus proveedores para optimizar procesos colectivos. Los objetivos incluyen mejorar el desempeño ambiental, reducir costos operativos, fomentar la innovación y aportar a la recuperación del río, fortaleciendo la resiliencia frente a retos climáticos y económicos.

¿Por qué Alpina se vinculó?

Alpina, con una trayectoria de más de 75 años en la producción de lácteos y alimentos, ha demostrado un compromiso creciente con la sostenibilidad. La empresa opera en Sopó, un municipio clave en la cuenca media del río Bogotá, donde sus actividades industriales podrían impactar directamente el recurso hídrico. Al unirse a «Entornos Sostenibles», Alpina busca alinear sus operaciones con principios de economía circular, acelerando su transición hacia prácticas más eficientes y responsables.

Las motivaciones de Alpina son multifacéticas. En primer lugar, responde a su estrategia corporativa de sostenibilidad, que desde 2021 la posiciona como un pilar clave. La compañía ha logrado neutralidad plástica por tercer año consecutivo, enfocándose en ganadería sostenible, operaciones limpias y circularidad. Asociaciones como la con Veolia han permitido recolectar y reciclar plásticos equivalentes a lo que pone en el mercado, fomentando una economía circular en toda su cadena de suministro. En el contexto de la cuenca del río Bogotá, esta vinculación permite a Alpina optimizar el uso de agua y energía, reducir emisiones de carbono y minimizar residuos, alineándose con normativas ambientales y contribuyendo a la reducción de vertimientos en el río.

Además, hay beneficios económicos: la estrategia promete reducir costos mediante eficiencia en procesos, identificar oportunidades de innovación y fortalecer la competitividad. Para Alpina, como empresa ancla, esto implica liderar a sus proveedores en prácticas sostenibles, generando un efecto multiplicador en la cadena láctea. La iniciativa también responde a la presión regulatoria y social por una gestión ambiental responsable, especialmente en un sector como el lácteo, que depende intensamente del agua y genera residuos orgánicos.

Acciones y Beneficios de la Iniciativa

Dentro de «Entornos Sostenibles», Alpina se compromete a acciones concretas como la implementación de máquinas recicladoras, la promoción de pitillos de papel (siendo la primera en Colombia en adoptarlos) y la generación de energía limpia mediante biogás y paneles solares. Estas medidas no solo reducen la huella ambiental, sino que aportan a metas más amplias del programa: ahorrar 2,5 millones de metros cúbicos de agua al año (suficiente para abastecer a 70.000 personas por un mes), disminuir 120.000 toneladas de residuos y cortar más de 80.000 toneladas de emisiones de CO2.

El programa involucra a 715 empresas, con participación de expertos nacionales e internacionales, alcaldes y socios como Fraunhofer Chile y WAITRO. Foros y capacitaciones promueven temas como la circularidad del agua, la innovación sostenible y el Índice de Circularidad para medir el desempeño ambiental en municipios. Para Alpina, esto representa una oportunidad de posicionarse como líder en sostenibilidad, mejorando su imagen y asegurando la viabilidad a largo plazo en un territorio vulnerable.

El agua como eje estratégico

Uno de los pilares de la estrategia es la vinculación de empresas anclas del territorio como agentes de transformación, capaces de incentivar mejores prácticas sostenibles con sus proveedores.

La vinculación de Alpina a Entornos Sostenibles consolida el rol de la empresa ancla para integrar procesos de sostenibilidad corporativa con su la cadena de valor. La compañía, que hoy es reconocida como una de las más sostenibles de Colombia, ha logrado reducir más de 137.000 toneladas de CO₂, autogenerar cerca del 24 % de su energía a nivel nacional mediante su planta de biogás y su granja solar en Sopó.

A ello se suma un trabajo estructural con sus proveedores de empaques y gestores de residuos para avanzar en ecodiseño, reciclabilidad e incorporación de material reciclado posconsumo y postindustrial, con la reducción del 18 % en el calibre de bolsas UHT (formato familiar), la disminución del 41 % en el peso de vasos de 150 y 200 gramos para productos como yogur y kumis, la incorporación de hasta 75 % de plástico reciclado en las sobrecopas de Bon Yurt y el uso del 25 % de material reciclado de poliestireno en los mini Bon Yurt.

El enfoque de sostenibilidad de Alpina también se extiende al campo. A través de asistencia técnica especializada, la compañía trabaja con 1.100 ganaderos directos, proveedores de la materia prima de su cadena láctea, para implementar ganadería sostenible, mejorar prácticas productivas y garantizar que la leche provenga de zonas libres de deforestación, contribuyendo a la protección de páramos y ecosistemas estratégicos del país.
Con una inversión cercana a los $29.000 millones de pesos en proyectos de sostenibilidad durante los últimos diez años, Alpina demuestra que la sostenibilidad no es un costo, sino una palanca de productividad, eficiencia y competitividad empresarial, integrando criterios ambientales que han fortalecido su reputación, optimizar sus procesos, reducir costos operativos y generar valor económico sostenible a largo plazo.

Conclusión: Hacia un Futuro Sostenible

La vinculación de Alpina a la economía circular en la cuenca del río Bogotá es un ejemplo de cómo las grandes empresas pueden contribuir a la recuperación ambiental mientras impulsan su crecimiento. Esta iniciativa no solo aborda desafíos locales como la contaminación del río, sino que fomenta un modelo económico responsable que beneficia a comunidades, ecosistemas y la economía nacional. Con esfuerzos como estos, Colombia avanza hacia una sostenibilidad integral, donde nada se pierde y todo se transforma, tal como promueve la CAR. Alpina, al unirse, reafirma que la transición circular es no solo una obligación, sino una oportunidad para innovar y prosperar.

En un escenario de escasez de recursos, presión regulatoria y mercados cada vez más exigentes, el mensaje para las empresas del territorio CAR es claro: invertir en sostenibilidad es invertir en la viabilidad del negocio y en la resiliencia del territorio.

Las empresas interesadas en vincularse a la estrategia Entornos Sostenibles, a través de la Economía Circular podrán inscribirse hasta el 31 de marzo de 2026 a través del formulario oficial: https://forms.office.com/r/XtjNwbYDn.
Más información en: https://cta.org.co/entonossosteniblescar/, o correo jcvera@cta.org.co.

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