En respaldo a la candidatura de Iván Cepeda Castro a la Presidencia de la República por el Pacto Histórico
Colombia está ante una encrucijada histórica. El modelo que depredó nuestra tierra, silenció a nuestros pueblos y entregó la naturaleza al capital ha llegado a sus límites. Ha llegado el tiempo de la Cuarta Revolución: la Revolución Ecológica.
IEl momento que vivimos
La humanidad ha transitado por tres grandes transformaciones sistémicas: la revolución agrícola que creó las civilizaciones, la revolución industrial que multiplicó la producción a costa de la naturaleza y la dignidad del trabajo, y la revolución digital que reorganizó el poder en redes globales. Ninguna resolvió la contradicción de fondo: la riqueza acumulada sobre la destrucción de los ecosistemas y la exclusión de las mayorías.
Hoy los glaciares de la Sierra Nevada han perdido el 80% de su masa. El Amazonas colombiano enfrenta la amenaza de convertirse en sabana. Las comunidades del Pacífico y el Caribe viven el desplazamiento climático sin que ningún Estado anterior haya reconocido su condición de refugiados del clima. Los páramos —fábricas de agua que sostienen a decenas de millones de personas— siguen amenazados por la minería y la expansión agroindustrial. Esta no es una crisis ambiental: es la crisis del modelo civilizatorio en su conjunto.
IIColombia como epicentro de la transformación
Colombia no es víctima pasiva de esta crisis: es uno de los territorios con mayor responsabilidad y mayor potencial para liderar la salida. Segundo país en biodiversidad del planeta, con el 10% de las especies de flora y fauna del mundo en apenas el 0,7% de la superficie terrestre. Con el Amazonas, el Chocó biogeográfico, costas en dos océanos y una riqueza cultural indígena, afrodescendiente y campesina que es patrimonio de la humanidad.
Ese patrimonio no ha sido gobernado como fundamento del futuro sino como obstáculo al «progreso». La Cuarta Revolución Ecológica propone invertir esa lógica: la biodiversidad, el agua, el conocimiento ancestral y la cultura territorial son la base de la economía del siglo XXI, no sus víctimas.
III Los siete ejes del programa ecológico
Un gobierno del Pacto Histórico liderado por Iván Cepeda debe convertir la Revolución Ecológica en política de Estado, articulada sobre estos ejes estructurales:
Reforma agraria ecológica
Tierra redistribuida con criterio agroecológico. Apoyo a la agricultura campesina y protección de semillas nativas frente a los monopolios biotecnológicos.
Agua como bien común
Protección constitucional efectiva de páramos y cuencas. Fin de la privatización del agua. Gestión comunitaria del recurso hídrico.
Transición energética justa
Salida programada del petróleo y el carbón con garantías laborales. Democratización de energías limpias a través de cooperativas comunitarias.
Restauración de ecosistemas
Plan nacional para el Amazonas, el Chocó y los páramos. Pago justo a comunidades custodias. Cero deforestación con presencia real del Estado.
Ciudades sostenibles
Transporte público masivo, vivienda digna en entornos verdes y aire limpio como derecho en las ciudades colombianas.
Educación ecológica
Reforma curricular con pensamiento ecosistémico. Ciencia al servicio del territorio. Medios públicos que narren la biodiversidad como identidad nacional.
Justicia ambiental
Protección efectiva de defensores ambientales. Derechos propios para ríos y bosques. Responsabilidad penal para los ecocidas corporativos.
IV Por qué Iván Cepeda
Desde Ecosociedad respaldamos la candidatura de Iván Cepeda Castro porque su trayectoria encarna la unidad inseparable entre justicia social y transformación ecológica. Cepeda ha dedicado su vida a nombrar lo que el poder quería silenciar: las víctimas del paramilitarismo, los crímenes de Estado, la corrupción que devasta territorios y comunidades enteras. Es un intelectual que usa la política como instrumento de verdad y dignidad, no de privilegio.
Comprendemos que no hay justicia ambiental sin justicia social. No hay paz territorial sin reforma agraria. No hay transición energética sin garantías para los trabajadores. No hay protección de los ecosistemas sin reconocimiento de los derechos de los pueblos que los habitan. Iván Cepeda comprende esta unidad y tiene la valentía política para convertirla en gobierno.
En un momento en que las fuerzas del extractivismo y el autoritarismo amenazan con reconquistar el Estado, su candidatura dentro del Pacto Histórico es la garantía de que la transformación no retrocede: se profundiza, se corrige y se consolida en la dirección de la vida.
V Una propuesta para el gobierno que viene
Esta declaración no es solo un respaldo electoral: es una propuesta concreta para el programa de gobierno. Ecosociedad se compromete a trabajar con el equipo de Iván Cepeda en la construcción de la arquitectura institucional, legal y presupuestal que haga posible la Cuarta Revolución Ecológica desde el primer día de gobierno.
Proponemos la creación de un Ministerio de la Transición Ecosocial, una Asamblea Nacional de Territorios para la definición participativa de la política ambiental, y un Fondo Soberano de Restauración financiado por la tributación a las industrias extractivas. La Revolución Ecológica no es un sueño: es un programa detallado, financiable y urgente.
Convocamos a las comunidades campesinas, a los pueblos indígenas y afrodescendientes, a las organizaciones ambientales, a las mujeres que sostienen la vida donde el mercado abandona, a los jóvenes que heredarán la tierra que hoy gobernamos, a sumarse a esta candidatura como expresión de la Colombia que elige vivir en paz con la naturaleza y entre sí.
La tierra no es una mercancía. El agua no es un negocio. La vida no se transa. Colombia merece un gobierno que lo entienda y lo defienda con hechos.
¡Por la vida, por los territorios, por la Cuarta Revolución Ecológica!
¡Iván Cepeda, Presidente!
José Darío SalazarLíder Nacional de EcosociedadRed de Pensamiento y Acción Ecológico-Social · ColombiaBogotá D.C., junio de 2026




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